El Reinado de las Bailarinas

La vida de las bailarinas egipcias a lo largo de la historia antigua y actual siempre ha despertado gran interés y curiosidad en la gente. Tal vez sea a causa de lo mágico, lo curioso y lo rocambolesco, y de todo lo que rodea su ambiente de historietas, cuentos y anécdotas, que no resultan menos atractivos que los cuentos de las mil y una noches, donde el personaje de Shahrazad cuenta cada noche un cuento durante mil y una noches.

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Descripción

En este libro son muchas las shahrazades. Quizás no estén todas las que han sido, pero sí son todas las que están, y los cuentos se multiplican, puesto que cada una es todo un personaje, y cada personaje tiene sus cuentos propios, que sin ninguna duda forman parte de la historia de la danza en Egipto en diferentes épocas.

La Historia afirma que en el pasado, durante la Edad Media, las esclavas llamadas el gawari dedicaron la mayor parte de su vida sólo a una profesión que es el baile y el canto, además de narrar poesías y tocar varios instrumentos musicales. Eran mujeres muy cultas, algunas expertas en el campo de la medicina natural, otras en la astrología, y no resulta extraño creer que en la corte de los califatos desafiaban a sus ministros y a los magníficos sabios y poetas de la época. Aunque en principio su misión consistía sólo en divertir a los califas, esto las convertía en personas muy cercanas a ellos, y por ello conocían todos los secretos de la corte. Además, se sabe que los califas tenían por costumbre, como cortesía y a veces como desafío, regalar a otros califas la mejor esclava. De este modo pretendían mostrar que cada uno tenía las esclavas mejor preparadas y las más cultas. Pero este trasiego de personas entre las distintas cortes permitía que ellas aprovecharan estos movimientos para trasladar secretos de uno a otro lado. De alguna forma, este espionaje afectaba a todos los palacios de la época y, lo más asombroso, su infiltración en las cortes de los califatos les permitió enredar y conspirar urdiendo trampas a favor de unos y en perjuicio de otros. Incluso se sabe que en el palacio del califa de Bagdad, Haroun el Rashed, hubo una conspiración con el objetivo de derrocar al propio califa. Estaban implicadas las gawari y otros cortesanos, pero ellas formaban parte fundamental de la trama. Sin embargo, los guardianes del califa descubrieron la traición a tiempo, y el golpe no triunfó.

Todo esto me induce a pensar que ya en la época faraónica es más que probable que ocurrieran hechos similares entre las bailarinas del templo y los sacerdotes. Este es el motivo por el que elegí el título de esta obra.

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